Reunión de la OMC, Cancún set 2003:

Debate sobre proteccionismo y librecambio, los subsidios agrícolas y la globalización

A.M. Calvo

Argenpress.info

7 de setiembre del 2003


A propósito de las últimas notas publicadas en ARGENPRESS.info sobre subsidios a la agricultura y la Organización Mundial de Comercio (OMC), A. M. Calvo envía la siguiente nota.

Los subsidios son normales dentro del esquema globalizador puesto que en definitiva todo lo que se subsidia en el campo termina por recalar en las arcas de los grandes monopolios financieros y en la industria, de esos mismos países.

Se pagan altos insumos, se mantiene un sector financiero con tasas que de otra manera caerían y sobre todo se mantiene vivo un mercado.

En toda Europa y EE.UU. el latifundio hace mucho que perdió toda relevancia.

Planteado como simples maniobras proteccionistas encubrimos el problema real que soportamos los argentinos que es un campo con un régimen de tenencia de la tierra retrógrado.

Supongamos que las barreras subsidiadas caen, y que se abre la posibilidad de exportar el doble o el cuádruple.

Esa posibilidad me hace correr frío por la espalda, pensando en que en la Argentina pagaríamos una simple milanesa de soja al precio del lomo.

Y que por supuesto la incorporación de mano de obra desocupada no tendría ni el doble ni el cuádruple de la importancia, que no seguiría a la ganancia de productores y exportadores.

Y que el gran desierto verde de la soja y de los demás 'sistemas' de siembra monopolistas sería el principal ganador, luego latifundistas, luego exportadores.

El gran poder que adquirirían esos sectores haría más rápida y evidente la absoluta dependencia de las organizaciones estatales a sus caprichos.

La pregunta de por que la producción aumenta pero no los ingresos por sus exportaciones tendría más que ver con un mundo hambriento pero sin medios para adquirir el alimento.

Desde la composición tema 'la vaca', de nuestra primaria nos siguen dando ánimos con una cosecha superior a tal o cual parámetro, lo que ocurre simplemente es que la privatización total de las ganancias hace que mientras todos nos ocupamos de la tal vaca solo unos pocos se ocupan de embolsar la ganancia (decreciente) que produce la vaca.

Mas y más tierra devastada por menores ingresos no es de ninguna manera negocio y la pregunta es como compiten nuestros productos con economías subsidiadas, simplemente el subsidio aquí se produce al revés, las enormes ganancias de productores, exportadores, intermediarios y semilleros y abastecedores de insumos permiten pagar unos cuantos millones en planes trabajar, obtenidos por quienes alguna vez fueron expulsados de la tierra.

Si se trata de exportar más para mejorar la composición de capital 'nacional' grave error, primero porque la ganancia suele ser exportada de una u otra manera o despilfarrada a menudo en proyectos que tienen una única utilidad, ocupar por un lapso de tiempo las páginas de algún diario.

Si exportar significa un beneficio general, que llegue efectivamente a cada poblador de la Argentina este sistema está vacunado contra eso, puesto que la carencia alimentaria lo demuestra ampliamente, la estrechez del mercado (el cual no conforman los expulsados de la tierra) lo confirma y lo reconfirma finalmente la calidad de la exportación que podría ser de otra variedad y valor agregado si el campo no estuviera en manos del negocio rápido anual de la cosecha.

La lucha contra los subsidios, en resumen, hace que los miembros de la sociedad rural o nuestros gobernantes se sientan personas progresistas, en su lucha por destrabar las fuerzas productivas ajenas, que están mucho menos trabadas que las nuestras por supuesto.

Sería diferente si pudiéramos reinstalar cientos de miles de familias en el campo, con producciones de altísimo valor agregado, que conformarían un mercado creciente y que permitirían salir del ABC de la composición tema 'la vaca'.

Ciencia y técnica, la tierra como bien común y nacionalización del comercio exterior, rumbo de 180 grados diferente y creación de industria vinculada.

Pero eso en este mundo algunos piensan que es soñar despierto.

Y seguimos soportando y mimando a quienes nos destruyen.

En diez años produciremos más y recibiremos mucho menos, esa es la ley de el sistema globalizador y su proceso de concentración monopolista.

Si a los franceses le quitan los subsidios llenan de tomates las rutas, nuestros gobiernos en cambio son sumamente cuidadosos con nuestros 'productores', si los aprietan subfacturan más y guardan la plata en Suiza, que problema hay.

O acaso la deuda externa integra que está depositada en el extranjero no salió así, o casi.

Disculpen el tono agriado, pero los análisis de todo tipo de variable ya hace demasiado tiempo que se hacen, sin la síntesis correspondiente. Está claro que exprimir todo el jugo a un limón produce algo, hasta que lo deja de producir, y ese es nuestro problema en ciernes. Cuanto tiempo más estaremos en manos de la CRA o de la SRA o de los semilleros, o de los monopolios exportadores.

Y llenos de hambrientos.

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