Un aislamiento vergonzoso:
Estados Unidos encabeza la lista mundial
de
ejecuciones de delincuentes juveniles
Amnistía Internacional
Julio 2003
Índice AI: AMR 51/102/2003/s (Público)
Servicio de Noticias: 167/03
Estados Unidos está dispuesto a ejecutar a presos por delitos
cometidos
cuando eran niños, y esto lo aísla del resto del mundo,
ha dicho hoy 18
de julio Amnistía Internacional con motivo de la publicación
de un
nuevo informe sobre el cumplimiento en todo el mundo de la prohibición
de
la pena de muerte contra delincuentes juveniles (personas que eran
menores de 18 años cuando se cometió el delito).
"Dos tercios de las ejecuciones conocidas de delincuentes juveniles
en
todo el mundo durante los últimos diez años fueron en
Estados Unidos.
Las únicas cuatro que tuvieron lugar en los últimos 18
meses también
fueron en este país, que es actualmente el único que continúa
abiertamente
llevando a cabo estas ejecuciones en el marco de su sistema de justicia
penal", ha dicho Amnistía Internacional.
"La ejecución de delincuentes juveniles se ha convertido
en un fenómeno
poco frecuente dentro de la aplicación de la pena capital, y
Estados
Unidos es, con mucho, el país que más la utiliza".
La organización registró 22.588 ejecuciones en 70 países
entre 1994 y
2002. De ellas, 19 fueron de delincuentes juveniles ejecutados en cinco
países. Doce de estos homicidios internacionalmente ilegales
se
produjeron en Estados Unidos.
"El compromiso de Estados Unidos con el respeto a las normas
internacionales de justicia está en cuestión desde el
11 de septiembre de 2001.
Éste es un ejemplo excelente de una tendencia típica de
Estados Unidos
de adoptar un enfoque selectivo de las normas internacionales de
derechos humanos", ha dicho Amnistía Internacional.
La comunidad internacional ha aprobado cuatro tratados de derechos
humanos de ámbito mundial o regional que excluyen explícitamente
a los
delincuentes juveniles de la pena de muerte. Esta exención también
está
reflejada en los Convenios de Ginebra y sus dos Protocolos Adicionales.
La
prohibición está tan reconocida y es tan respetada que
se ha convertido
en un principio del derecho consuetudinario internacional.
En el informe que publica hoy, Amnistía Internacional pide que
se
reconozca la prohibición como norma imperativa del derecho internacional
general (jus cogens), vinculante para todos los países independientemente
de los tratados que hayan ratificado y de las condiciones que hayan
puesto a dichas ratificaciones. La Comisión Interamericana de
Derechos
Humanos llegó a esta conclusión el pasado octubre en el
caso de un preso
del pabellón de la muerte de Nevada condenado por crímenes
cometidos
cuando tenía 16 años.
"Medio siglo después de la adopción del Cuarto Convenio
de Ginebra,
siete lustros después desde la adopción del Pacto Internacional
de
Derechos Civiles y Políticos y más de una década
desde la entrada en vigor de
la Convención sobre los Derechos del Niño, sin duda es
hora de que
Estados Unidos admita que se está aferrando a una inaceptable
práctica del
pasado", añadió Amnistía Internacional.
La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del
Niño ha
sido ratificada por 192 países, y es el tratado de derechos humanos
más
ratificado de la historia. Ningún Estado Parte ha incluido reservas
a la
disposición que excluye a los menores de la pena de muerte. Estados
Unidos hizo una reserva de este tipo cuando ratificó el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en 1992, y fue
muy criticado por
ello, tanto por otros países como por el órgano de expertos
creado para
supervisar la aplicación del tratado.
Información general
En 2002, una delegación del gobierno estadounidense declaró
ante la
Sesión Especial sobre la Niñez de la Asamblea General
de las Naciones
Unidas que Estados Unidos era "el líder mundial en protección
a la
infancia". Mientras, unos 80 presos esperan la ejecución
en los pabellones de
la muerte del país por crímenes cometidos cuando tenían
16 o 17 años.
También preocupa que un ciudadano canadiense actualmente detenido
en la
base naval estadounidense de Guantánamo podría ser condenado
a muerte si
es juzgado por una comisión militar. Según los informes,
Omar Khadr,
sospechoso de disparar contra un soldado estadounidense, tenía
15 años
cuando fue capturado en Afganistán en 2002.
Si desean el informe The exclusion of child offenders from the death
penalty under general international law, consulten: http://web.amnesty.org/library/index/engact500042003
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