Estados
Unidos:
Escuela de terroristas
Pablo Ruiz y Arnaldo Pérez Guerra
25 de noviembre del 2003
Este fin de semana, unos 10.000 activistas de derechos humanos viajaron
desde diversas ciudades de Estados Unidos para congregarse en Columbus,
Georgia, en las afueras del Fuerte Benning para demandar -como cada
año lo hacen desde 1989- el cierre definitivo de la Escuela de
las Américas, actualmente denominada 'Instituto de Cooperación
para la Seguridad Hemisférica'.
Ver también:
SE ENTRENARON PARA TORTURAR, SE ENTRENARON PARA MATAR (del 08/07/2003)
Cada año, en noviembre, miles de activistas norteamericanos
se congregan en las afueras del Fuerte Benning en recuerdo y protesta
por la muerte de cuatro (4) sacerdotes jesuitas, su empleada y la hija
de ésta, asesinados en El Salvador, el 16
de noviembre de 1989, por 'alumnos' de esta 'Escuela de Asesinos', y
por todos los desaparecidos, torturados y ejecutados a manos de los
'graduados'. Los miles de activistas de derechos humanos son convocados
por los Observadores de la Escuela de las Américas que dirige
el padre Maryknoll Roy Bourgeois (www.soaw.org).
Miles de ellos, en un acto de desobediencia civil, ingresan a las dependencias
de la misma Escuela portando cruces y lienzos. 'Las autoridades dicen
que estamos violando la ley cuando lo hacemos, pero nosotros decimos,
por supuesto, que hay una ley más alta que dice 'no matar', una
ley que dice que nosotros debemos estar en solidaridad con nuestras
hermanas y hermanos en América Latina. Por esta acción
50 de nosotros hemos servido colectivamente más de 30 años
de prisión federal cuando los asesinos consiguen impunidad y
nadie los puede tocar en Chile o en El Salvador', expresó Roy
Bourgeois a Kamarikun en una entrevista publicada por el periódico
electrónico La Insignia.
'Mientras latinoamericanos sigan siendo asesinados como resultado directo
del entrenamiento recibido en la SOA, nosotros seguiremos tomando acciones
contra la Escuela', dijo Rebecca Johnson de 24 años,
quien acababa de cumplir una sentencia de seis meses en una Prisión
Federal por encadenarse a las rejas de la SOA, el año pasado.
Hasta su muerte, en circunstancias no aclaradas, en Minesota, en octubre
de 2001, el chileno Eduardo Villaseca, corresponsal de Radio Nuevo Mundo,
participó y divulgó profusamente la existencia y vigencia
de esta Academia Militar. Unas 96 personas que pedían el cierre
de la Escuela fueron detenidas por la policía de Columbus, al
entrar ilegalmente a la base de Fort Benning. Matthew Smucker, uno de
los organizadores, señaló que es la mayor manifestación
realizada hasta la fecha.
La Escuela de las Américas se fundó en 1946 en Panamá.
En 1984 como resultado de los Tratados Torrijos-Carter para la devolución
del Canal de Panamá, se instaló en Fort Benning (Georgia),
Estados Unidos. Cada año, miles de oficiales de las Fuerzas Armadas
latinoamericanas siguen recibiendo entrenamiento militar a manos de
entrenadores militares norteamericanos.
La Escuela de las Américas ha sido el centro de 'entrenamiento'
más nefasto que ha existido, por la estela de abusos y violaciones
a los derechos humanos que han dejado sus 'graduados' en sus propios
países. En 1996, la opinión pública norteamericana
conoció parte de los Manuales de Entrenamiento Militar que eran
utilizados, los que aconsejaban '...aplicar torturas, chantaje, extorsión
y pago de recompensa por enemigos muertos'.
En Chile, asesinos de la calaña de Álvaro Corbalán
Castilla, Miguel Krassnoff Martchenko, Carlos Herrera Jiménez,
Manuel Contreras Sepúlveda y Armando Fernández Larios,
son ejemplos del tipo de alumnos que fueron preparados en la 'cuna de
la democracia' norteamericana. Varios de sus 'graduados' han sido 'funados'
(desenmascarados, puestos en evidencia ante la opinión pública)
en los últimos años. El secretario estadounidense de Defensa,
Donald Rumsfeld, relanzó la 'cooperación interamericana
en seguridad' durante una conferencia de ministros de Defensa de las
Américas realizada en Santiago de Chile el año pasado.
Entre 1996 y el año 2000, Chile figuró junto a Colombia
y México como los países que más soldados enviaban
a esta Academia Militar. Se calcula que cada año más de
100 oficiales chilenos siguen recibiendo entrenamiento 'contrainsurgente'
en suelo norteamericano.
En el quincenario The Clinic, la periodista Pamela Jiles reveló
un antecedente poco conocido en la entrevista que hizo al general Carlos
Molina Johnson, hombre de confianza del general Pinochet y del actual
Comandante en jefe del Ejército, general Juan Emilio Cheyre.
'Es el único chileno que ha ocupado el cargo de subdirector de
la Escuela de las Américas, esa misma que tuvo la siniestra fama
de hacer entrenamiento antinsurgente a fuerzas especiales de toda Latinoamérica
en la época del gorilismo, la que funcionaba en Fort Guliack,
en Panamá, y desde allí expandía la ideología
de aniquilamiento del enemigo interno, las técnicas de interrogatorio
de prisioneros y el uso de armamento antisubversivo. Su estada en la
desprestigiada Escuela, sin embargo, ocurrió en los 90, cuando
el organismo estaba instalado en Georgia, Estados Unidos, y era sólo
instancia de nexo entre ejércitos subdesarrollados y el de la
superpotencia anfitriona, cuyo objetivo era entrenar fuerzas tercermundistas
para el combate del narcotráfico y la seguridad hemisférica'.
En febrero de 2002, el mismo The Clinic publicó otro artículo
titulado 'Escuela de las Américas: Postgrado en Violencia', señalando
que 'entre la antigua y polémica Escuela de las Américas
y el Western Hemisphere Institute for Security Cooperation (WHISC),
inaugurado el 17 de febrero del 2001, no hay más que nuevas papelerías,
timbres y letreros. El mismo edificio emplazado en los mismos terrenos,
mantiene a los mismos instructores enseñando lecciones de similar
crueldad y cuestionable legalidad'.
Amnistía Internacional en su libro publicado el 2001, 'Un comercio
Execrable: el comercio de la Tortura', señaló que 'los
torturadores no nacen: alguien los educa, los entrena y los apoya',
señalando a la Escuela de las Américas como uno de los
'centros de instrucción'.
La historia de muerte que rodea a los graduados de la Escuela de las
Américas es larguísima: Cientos de miles de desaparecidos
y ejecutados políticos, centenas de miles de torturados, exiliados,
y presos políticos dejaron en las dictaduras pasadas. Muchos
tienden a pensar que esa historia acabó desde que la Escuela
de las Américas cerró sus actividades en Panamá.
Otros se han dejado engañar ante el nuevo nombre que hoy tiene.
Sin embargo, la 'industria de asesinos' sigue funcionando.
En los años 90, la presencia de los 'graduados' de la Escuela
de las Américas siguió dejando rastros. Así lo
evidenció el conflicto de Chiapas, donde los militares 'actuaron'.
En Colombia, los graduados de la Escuela son los más activos
en la violación de los derechos humanos, conformando escuadrones
de la muerte y organizaciones paramilitares para encubrir la represión
al pueblo y la lucha contra la insurgencia. Asimismo, Vladimir Montesinos,
destacado alumno de la Escuela de las Américas, dejó en
Perú también la marca de la 'formación' que recibió
en los Estados Unidos.
En 1998, el 26 de abril, agentes que se movían en la oscuridad,
atraparon a monseñor Juan Gerardi a la entrada de su residencia,
ejecutándolo. Con piedras le hundieron el cráneo. Gerardi
era obispo auxiliar de la ciudad de Guatemala. Sus asesinos eran militares
entrenados en los Estados Unidos.
En abril de 2002, los 'egresados' de la Escuela de las Américas
lideraron el fallido golpe de Estado en la República Bolivariana
de Venezuela (**), después de haber mantenido 'conversaciones'
con Otto Reich, el controversial 'Secretario de Estado para Asuntos
del Hemisferio Occidental', designado por George W. Bush. Otto Reich,
también posee un puesto en la Junta Directiva de la actual Escuela
de las Américas, el 'Instituto del Hemisferio Occidental para
la Cooperación de Seguridad'.
(**) Dos de los generales venezolanos que apoyaron al empresario golpista
Pedro Carmona fueron formados en la Escuela de las Américas.
Efraín Vásquez asistió a la Escuela desde el 23
de enero al 2 de diciembre de 1988, y Héctor Ramírez,
desde el 8 de mayo al 11 de agosto de 1972. Dicha escuela ha dado instrucción
a más de 60.000 oficiales y soldados de América Latina
y el Caribe desde 1946. Entre sus 'graduados' figuran -al menos- 11
militares que luego fueron dictadores, entre ellos el ecuatoriano Guillermo
Rodríguez, el peruano Juan Velasco Alvarado, los argentinos Roberto
Viola y Leopoldo Galtieri, los bolivianos Hugo Bánzer y Guido
Vildoso, el hondureño Juan Melgar Castro y el guatemalteco Efraín
Ríos Montt.
* Pablo Ruiz y Arnaldo Pérez Guerra son ex presos políticos
y redactores de Presos Políticos-Chile.
redaccion@argenpress.info
info@argenpress.info
COPYRIGHT ARGENPRESS.INFO © 2003
webmaster@argenpress.info
|