Costa Rica: ¿ plaza de armas del Pentágono?Jugar con fuegoJosé Merino del Río
Todavía es un enigma descifrar por qué la administración
Bush ha escogido nuestro país primero como puerto de atraque
de decenas de buques de guerra, después como centro de entrenamiento
para que los militares de la región, bajo la tutela del Comando
Sur del Pentágono, "cuiden" el medio ambiente, y ahora
como hogar de una escuela internacional de policía dirigida por
militares norteamericanos que tendrán rango de diplomáticos,
según el texto del acuerdo. Probablemente por ser el país
con mayor y merecida fama de pacífico, se piense que mayores
son también las condiciones para edulcorar y enmascarar el rearme
de la nueva estrategia intervencionista en la región, que lleva
a cabo la Casa Blanca bajo el guión recomendado por la nueva
versión del infausto Documento
de Santa Fe. Observemos lo que tenemos a nuestro alrededor . Panamá se negó
a aceptar que en su territorio se instale "la academia" por
razones obvias; en el resto de Centroamérica, donde los militares
y agentes de la CIA desempeñaron un papel central en la guerra
sucia que dejó decenas de miles de muertos, ni pensarlo; a Fox
se le erizó el bigote cuando le sugirieron que fuera en México;
en Venezuela está Chávez y la escuelita seguramente será
para ayudar a tumbar gobiernos como el suyo; en Colombia está
en marcha una intervención militar norteamericana ... ¿
Ecuador, Perú, Bolivia...? América Latina está
convulsionada y precisamente eso es lo que inquieta al gobierno de Bush
, como lo ha reconocido en su reciente gira Otto Reich, el subsecretario
de Estado para América Latina. El Plan Puebla-Panamá y el ALCA tienen un componente militar:
los mercados y el libre comercio pueden funcionar sin la regulación
de los estados nacionales, pero protegidos por la fuerza policial y
militar, que hay que aplicar contra subversivos y clases peligrosas,
esos 250 millones de pobres que se resisten a globalizarse. Así que han escogido a nuestra bucólica Costa Rica para
instalar un laboratorio policial-militar. ¿ Conoce el presidente
Pacheco las consecuencias que podrían derivarse de esta acción
aventurada y aventurera? Se sabe que varios congresistas norteamericanos y oficiales del Pentágono
pretenden otorgar mayor poder a las Fuerzas Armadas para que asuman
el rol de la policía, y a ésta ya se le está militarizando
con el otorgamiento de facultades para actuar en las ciudades norteamericanas
casi como si se tratara de escenarios de guerra.¿ Acaso vendrán
a Costa Rica a enseñar civismo policial, cuando su propio país
se está transformado en la pesadilla orweliana del panóptico
totalitario? La prensa estadounidense informaba estos días de la Operación
TIPS, un plan del ministro de Justicia, el paranoico John Ashcroft,
que pretende reclutar a un millón de electricistas, albañiles,
fontaneros, carteros o camioneros, para que vigilen los hogares de sus
conciudadanos e informen de comportamientos que consideren sospechosos.
No es una broma. Las organizaciones de defensa de los derechos civiles
están indignadas y asustadas, se pretende convertir a muchos
norteamericanos en soplones oficiales, que podrán, de hecho,
registrar domicilios sin permiso judicial. Esta política de invasión
y recorte de los derechos civiles del pueblo estadounidense, que comenzó
con la promulgación de la llamada Ley Patriótica, se pretende
extender a todo el planeta. Difícilmente pueden estar estos señores en condiciones
de cumplir con el primer objetivo de la Academia de Policía que
reza así: "Apoyar el fortalecimiento institucional de la
justicia criminal en América Latina, haciendo énfasis
en el estado de derecho, los derechos humanos, la democratización
y la construcción de capacidad para el cumplimiento de la ley".
Un gobierno soberbio y prepotente que se niega a ratificar la Corte
Penal Internacional, la Convención de la Niñez, el Protocolo
de Kyoto, armado hasta los dientes, que no respeta los derechos de sus
propios ciudadanos y ejerce de gendarme internacional al margen de cualquier
imperativo ético o legal, ¿ puede, en verdad, venir a
Costa Rica a enseñar a policías y militares de la región
los principios y las prácticas de los derechos civiles y políticos? ¿Ha sido informado el presidente Pacheco del plan norteamericano
para intervenir militarmente en Colombia? No se trata sólo de
la ya confirmada militarización del Plan Colombia, al que se
le cayó la hoja de parra de la lucha contra el narcotráfico,
para mostrarse tal cual era su designio original: una maquinaria de
guerra para intervenir en Colombia y en la Amazonia. Está también
la grave denuncia que acaba de publicar el Jornal do Brasil, según
la cual miles de soldados de cuatro países latinoamericanos se
prepararían para intervenir en Colombia. Detalles de ese plan
auspiciado desde el Pentágono y el Departamento de Estado, fueron
descubiertos por una agencia llamada Red Táctica, oficina de
consultoría de Washington, especializada en negociaciones de
armamento en América Latina. Nuestra memoria no puede ser tan corta para olvidar la trágica experiencia de la guerra centroamericana y los intentos para involucrar a Costa Rica. De hecho nos involucraron, como lo denunció en su momento el ex presidente Oscar Arias y que hoy advierte que la prepotencia del gobierno de los Estados Unidos siembra nuevos vientos de guerra. Estamos a tiempo de evitar que Costa Rica se suba al tren de la locura destinado a parar en nuevas estaciones de dolor y muerte para nuestros pueblos. |