Proclama
a los costarricenses sobre el peligro del filibusterismo
Juan Rafael Mora Porras (1814-1860)
Noviembre, 1855
Costarricenses:
La paz, esa paz venturosa que unida a vuestra laboriosa perseverancia,
ha aumentado tanto nuestro crédito, riqueza y felicidad, está
pérfidamente amenazada:
Una gavilla de advenedizos, escoria de todos los pueblos, condenados
por la justicia de la Unión Americana, no encontrando ya donde
hoy están con qué saciar su voracidad, proyectan invadir
a Costa Rica para buscar en nuestras esposas e hijas, en nuestras casas
y haciendas, goces a sus feroces pasiones, alimento a su desenfrenada
codicia.
¿Necesitaré pintaros los terribles males que de aguardar
fríamente tan bárbara invasión pueden resultaros?
No: vosotros los compredéis; vosotros sabéis bien qué
puede esperarse de esos aventureros apóstatas de su patria; vosotros
conocéis vuestro deber.
¡Alerta, pues, costarricenses! No interrumpáis vuestras
nobles faenas, pero preparad vuestras armas.
Yo velo por vosotros; bien convencido de que en el instante del peligro,
apenas retumbe el primer cañonazo de alarma, todos, todos os
reuniréis en torno mío bajo nuestro libre pabellón
nacional.
Aquí no encontrarán jamás los invasores partido,
espías ni traidores. ¡Ay del nacional o extranjero que
intente seducir la inocencia, fomentar discordias, o vendernos! Aquí
no encontrarán más que hermanos, verdaderos hermanos,
resueltos irrevocablemente a defender la patria como a la santa madre
de todo cuanto aman, y a exterminar hasta el último de sus enemigos.
Juan Rafael Mora
San José, noviembre 20 de 1855
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