La remilitarización de América
Latina
Robinson Salazar
Argenpress.info
22 de abril del 2003
Este informe ha sido realizado antes de la invasión de Estados
Unidos a Irak.
La instrumentación de los tres planes intervencionistas de nuevo
cuño por parte de los EE.UU. en el territorio latinoamericano
tiene intereses preclaros de carácter económico-financiero,
de innovación de recursos de control social que legitimen los
nuevos negocios, las privatizaciones de los patrimonios públicos,
la desigualdad y exclusión social, conllevando todo esto a estructurar
un nuevo campo de poder en la región donde se anclan los planes
Dignidad, Colombia y Puebla Panamá.
Justamente cuando se está agotando el modelo de dominación
tradicional que tenía como protagonista al empresario criollo,
patrimonialista, lactado por el Estado y protegido por las fuerzas oficiales
del orden y, al momento que se desanudan las formas de control social
(partidos políticos, sindicatos, asociaciones corporativizadas
por el Estado, cuerpos policiales, etc.) aparecen los Planes con la
intención de recuperar el orden con acciones novedosas que coadyuven
a la política neoliberal privatizadora que apunta hacia el control
de los recursos del agua, el ecosistema y la energía.
La parte operativa de los tres Planes no ha sido tarea fácil,
ha encontrado resistencia en los pueblos indígenas y la población
campesina, especialmente en la zona del Chapare, Bolivia, y en el sur
de Colombia; no obstante la violencia ha existido como el recurso más
eficaz para resolver las diferencias y los conflictos de intereses,
muchas veces al margen del ámbito estatal pero más cercano
a la esfera paramilitar, a causa de que al encontrase en una reestructuración
las distintas fracciones y grupos de la vieja clase dominante, los controles
político-sociales se han desajustado y no funcionan con eficacia,
por lo que han echado mano a los a la conformación, contratación
y operatividad de los grupos paramilitares para resolver toda contingencia
que ponga en riesgo los intereses de las empresas y los nuevos propietarios.
De esta manera funcionan el Plan Colombia y el Plan Dignidad, pero ya
se asoman los mismos recursos paramilitares y de violencia en el corredor
del Plan Puebla Panamá, lo cual nos indica que nos acercamos
a una problemática compleja donde la violencia provocada por
grupos armados que actúan al margen del estado va ir incrementándose
en la medida que vayan aplicándose los recursos de la privatización
de las empresas que manejan el agua, la energía y en las poblaciones
donde se sitúan los bancos biológicos.
La identidad de los tres planes: El Plan Dignidad, El Plan Colombia
y El Plan Puebla Panamá. Los tres planes tienen una identidad,
fueron elaborados por iniciativa de los EE.UU., con el soporte de organismos
internacionales supeditados a intereses geopolíticos y militares
y asesorado por agentes norteamericanos. Ninguno de los tres planes
ha pasado por una etapa de discusión previa en las instancias
camarales, sino que llegó por iniciativa del ejecutivo y se impuso.
El Plan Colombia remplazó el inicial Plan de Paz que propuso
Andrés Pastrana Arango y sin mediar discusión alguna.
El Plan Colombia por naturaleza es atentatorio contra la vida, la política,
la sociedad y las leyes de Colombia, dado que su nacimiento fue un acto
anticonstitucional en la medida que remplazó, sin que el congreso
interviniera, el Plan de Desarrollo que previamente se había
aprobado. Lo más insólito fue que el documento del Plan
Colombia no se presentó en español, sino en inglés,
bajo el asesoramiento del Departamento de Estado de los EE.UU. y con
un argumento que no embona con la realidad, puesto que el mayor énfasis
está dirigido a combatir una guerra con criterios belicistas;
construye unas hipótesis que no concuerdan con la realidad pero
sí con la estrategia intervencionista norteamericana, en tanto
que induce a que Colombia acepte la existencia de una guerra ligada
al narcotráfico, lo cual vulnera la región, de ahí
que sea indispensable la combinación de instrumentales de guerra,
logística e inteligencia, asesoradas con personal experto norteamericano.
Producto de lo anterior, la inteligencia estratégica del ejército
colombiano ha sido remplazada por un grupo elite de asesores norteamericanos
que se han posesionado de las bases militares y desde ahí orientan
la guerra contra las fuerzas insurgentes. Sustentado en una base tecnológica
de radares, aviones y telefonía para detectar y dar seguimiento
a las incursiones bélicas de los grupos guerrilleros. La visión
geopolítica del Plan Colombia se observa a través de las
adecuaciones tecnológicas que se han hecho en varios sitios del
país con el objeto de modernizar la capacidad de acción
del ejercito colombiano y profesionalizar cuadros en varios puntos del
territorio nacional.
Radares y brigadas de acción rápida en Colombia
* Radar de asiento en la Isla de San Andrés
* Radar de asiento en Riohacha
* Radar y base terrestre en Marandúa, Vichada *
Brigada 24 del Ejército en el Putumayo
* Brigada Oriental del Ejercito en Pto. Carreño y el Dpto. de
Vichada
* Radar y base terrestre en San José del Guaviare y Escuela de
entrenamiento de Barrancón
* Brigada del Ejercito en Caquetá
* Base Militar Tres Esquinas, Putumayo
* Brigada de patrullaje fluvial en Puerto Leguízamo, Putumayo
* Radar con base terrestre en Leticia, Amazonas
* Base militar de Tolemaida, en Tolima con 18 helicópteros HV-1N
Es digno destacar que algunas de estas Brigadas, especialmente las que
se encuentran situadas en las cabeceras de los ríos Amazona y
Orinoco, realizan pruebas de las fumigaciones que se aplican en Bolivia,
Perú y Colombia bajo el pretexto de erradicar el cultivo de la
hoja de coca, ocasionando graves daños en la salud de los habitantes
y en otros cultivos de vital importancia para las comunidades, puesto
que el Glifosato y el Hongo Fusarium oxysporum tiene efectos nocivos
sobre los pobladores. Estos sitios en su mayoría no están
comunicados por vía terrestre con el centro y resto del país,
pero sí vinculados a través de la urdimbre de la guerra,
pero ello no es impedimento para la estrategia del Plan Colombia, porque
no fue concebido ni instrumentalizado para un país, su intención
es abarcativa, regional y con un interés geopolítico,
por ello los brazos extendidos del Plan llegan a otros países,
de ahí que veamos movimientos en Panamá (266 Km. de frontera)
en la región donde habitan los indígenas Payas y Panuza
en Panamá, cerca del Darien y una pista de aterrizaje en Metetí,
destinada para la aviación norteamericana y especial para el
arribo de aviones Hércules. Hacia el Sur, en Ecuador (586 Km.
de frontera) se conecta con la Base Manta, ocupada por 5000 soldados
y seis naves P3 de 4 turbinas y doce militares estadounidenses, desempeñando
labor de espionaje a través de captación de imágenes
satelitales, interceptaciones telefónicas y apoyo logístico
a los ejércitos de Perú y Colombia para contrarrestar
a los narcotraficantes y guerrilleros. A partir del 9 de marzo del 2002,
se congregaron grupos militares en retenes permanentes y acordonamiento
desde la base Militar Ciro Alegría hasta El Milagro en Bagua,
frontera con Colombia; desde Caballococha hasta Inquitos y Pijuyal,
cercando toda la parte amazónica.
En Perú (1,625 Km. de Frontera) en varios puntos fronterizos
se desplazan cerca de 2.000 militares que se encuentran en movilización
permanente; sin embargo, en la frontera con Brasil (1,645 Km.) la colaboración
no es estrecha entre los dos gobiernos, debido a que Fernando Henrique
Cardoso se resiste a involucrarse en el conflicto y prefiere patrullar
y vigilar de manera independiente las ciudades norteñas de Tabatinga
y San Gabriel a través del Sistema de vigilancia amazónica
(SIVAM) y la base militar recién establecida en la zona descrita,
la cual se suma a las bases aéreas de Boa Vista (Roraima) y Manaos
(Amazonas) Con respecto a Venezuela (2,219 Km. de frontera) el Plan
Colombia ha tenido serias dificultades de extenderse hacia ese país
porque el comportamiento y posición de Hugo Chávez confronta
con la visión militar de los militares norteamericanos y colombianos.
A este factor ideológico, se le suma el interés económico
estratégico que existe entre Brasil y Venezuela a partir del
acuerdo que permitió tender 676 kilómetros de cables que
transportan energía de 200 megavatios hora de Guri a Roraima,
lo que le aportará a Venezuela 9 millones de dólares anuales
por venta y 800 mil más por costo de operación, y se firmó
el acuerdo con una vigencia hasta el 2020. No obstante, el interés
de la administración Bush sigue vigente porque tanto Colombia
como Venezuela son países que tienen frontera con la costa caribeña
y la zona andina y en esa región existe gas en abundancia que
llama la atención de diversas empresas norteamericanas. Asimismo,
el factor Chávez propicia una situación incómoda
por el triunfo de Lula en Brasil y el potencial subversivo de los indios
en Ecuador; además, Venezuela es un suministro de petróleo
seguro que puede aliviar la economía norteamericana en una eventual
guerra con Irak y la vulnerabilidad de Arabia Saudita. Con base a lo
anterior, es entendible que la convulsión que vive Venezuela
en la segunda mitad del año 2002 no es un hecho fortuito, sino
parte del cometido del Plan Colombia que trata de extender sus tentáculos
hasta el territorio bolivariano, acompañando a los empresarios,
los militares y al pool de los medios de comunicación para que
generen una situación de caos para que renuncie Chávez
o adelante las elecciones, lo cual configuraría un mejor cuadro
político para las aspiraciones de los estrategas de la administración
Bush.
Los soportes financieros y los ganadores de los planes
La esfera bélica de los planes en ejecución es el verdadero
negocio de la guerra, puesto que detrás de cada incursión
de carácter militar está una empresa y un grupo de inversionistas
que lucran con el dolor de los pueblos latinoamericanos. El soporte
militar está dividido en dos aspectos, los que proporcionan el
equipo de software y el hardware. Las cifras nos indican que la guerra
también es un negocio próspero, principalmente para los
EE.UU. y particularmente las empresas asociadas a la producción,
asesoría y mantenimiento de dispositivos bélicos, por
ello cada aplauso, defensa, consentimiento o aprobación que hagamos
del Plan Colombia, Plan Dignidad y Plan Puebla Panamá, es una
pequeña, pero significativa ayuda para que las empresas vinculadas
al exterminio, a la paz sepulcral sigan posesionándose del cuerpo
de nuestros pueblos latinoamericanos.
El eje estratégico de los planes
El Plan Colombia se conecta hacia al sur con el PLAN DIGNIDAD, el cual
se inició en abril de 1998 hasta el 2001, destinado a la erradicación
de los cultivos de la coca en la región del Chapare, pero fue
prolongándose sin mediar justificación alguna, lo que
hace presumir que se va a prolongar otros años más. En
la letra se conoce que el Plan Dignidad intenta organizar una lucha
contra el narcotráfico, sustentada en cuatro pilares: erradicación,
interdicción, desarrollo alternativo y prevención, pero
tras de su plataforma divulgada está el plan militar y terrorista
que se ha venido desarrollando es el país boliviano desde hace
varios años, recrudecidos en los últimos meses con el
nacimiento del Movimiento al Socialismo (MAS) que tiene como figura
principal al cocalero Evo Morales quien se opone férreamente
al plan anticocalero.
Desde los primeros días del mes de Abril de 1998 a agosto del
2002, los habitantes de Amayapampa, Capasirca, Llallagua y el Chapare,
han vivido un verdadero estado de sitio, en un claro proceso de militarización
de la región. Cientos de efectivos policiales y militares han
invadido violentamente las tierras del Chapare, cometiendo un sinnúmero
de abusos y asesinatos que atentan contra los más elementales
derechos y libertades individuales.
La intención de erradicar el cultivo de la hoja de coca y remplazarla
por cultivos alternativos es la falacia que se maneja ante la opinión
pública, porque en la práctica ha sido ineficiente y distorsionada
con lo que dice en el documento oficial. Las comunidades que han aceptado
el programa oficial del Plan se han quedado con la ayuda a medias, los
productos del achote y la piña que han obtenido del cultivo no
se pueden comercializar por falta de vías de comunicación,
los mercados no son receptivos para ese tipo de producto, los micro
créditos no fluyen, las fumigaciones dañan la salud y
matan a los animales domésticos, lo cual irrita a los habitantes
de esas comunidades, quienes vuelven a sembrar la coca como un retorno
a las prácticas tradicionales. Si observamos lo que dice el Plan
Dignidad, no se diferencia del Plan Colombia ni del Plan Puebla Panamá
y los tres se conectan con la estrategia que elaboró EE.UU. para
el hemisferio.
El eje de los tres planes (Dignidad, Colombia y Puebla Panamá)
está constituido por los siguientes conceptos Democracia, reducción
pobreza, esfuerzos antidrogas, consecuencias ambientales del narcotráfico
y apoyo a los Estados Unidos en su lucha antiterrorista; de ahí
que en los tres documentos haya un énfasis por 'Fortalecer las
democracias frágiles, luchar contra la pobreza y mejorar la cooperación
regional contra el tráfico de drogas', aunque no dicen cómo
se instrumentalizaría la estrategia en cada uno de esos aspectos,
sí se nota un fuerte incremento de paramilitarismo en las tres
regiones, básicamente en Colombia con la administración
Uribe, quien ha incorporado a la población civil campesina y
marginal popular en las labores de contrainsurgencia y de claque, fomentando
el paramilitarismo disfrazado; de igual manera se ha notado la tendencia
incremental de grupos civiles armados que atacan ermanentemente a los
municipios libres y a los dirigentes zapatistas en Chiapas, Oaxaca y
Guerrero; en Bolivia la represión ha crecido a partir de la fuerza
que ha mostrado el MAS después de las elecciones de este año.
La propuesta Bush no es distinta a la que predominó con la Iniciativa
Regional Andina (ARI) que se presentó a los reporteros el 16
de mayo del 2001 en una sesión informativa en el Departamento
de Estado. El enfoque del presidente Bush en relación con las
dificultades sociales y económicas más urgentes de los
Andes se basa en la admisión de que 'todos estos problemas persistentes
están relacionados entre sí' y 'ninguno... puede atenderse
por separado, lo que denota una persistencia de ligar todos los problemas
al narcotráfico, lo que facilita el intervencionismo militar
bajo el manto de la lucha contra la siembra ilícita, pero en
el fondo busca contrarrestar los brotes de insumisión que están
brotando en el agro de los países latinoamericanos, en especial
los que se encuentran dentro de los tres planes.
La iniciativa de los planes, en la letra, promueve el crecimiento de
largo plazo pero dentro del marco del modelo neoliberal y el libre comercio,
lo que nos da a entender que por los pocos años que tienen los
planes, menos de diez años, los efectos no llegarán pronto.
Con respecto a lo de apuntalar las instituciones democráticas
y apoyar medidas de las naciones anfitrionas para combatir la corrupción,
reformar los sistemas judiciales y adoptar políticas fiscales
sólidas, todo indica que debe darse una reforma profunda del
Estado, pero no es así. De lo que se trata es de ir marginando
a los partidos políticos de los debates sobre los asuntos económicos,
dado que los acuerdos en este ámbito se dan fuera del país
y con actores externos; ir minando la credibilidad de los partidos políticos
en la medida que no participan ni deciden sobre los asuntos estratégicos
de la nación, tales como reforma al sector eléctrico,
apertura de los mercados, acuerdos bilaterales o regionales de comercio,
privatización de recursos nacionales, endeudamiento con los organismos
financieros internacionales, etc.; además, pone de relieve el
papel del comercio liberalizado como estímulo económico
y aboga por la renovación de legislación tal como la Ley
de Preferencia Comercial Andina a fin de que embonen con la iniciativa
del Area de Libre Comercio de las Américas - ALCA- que se pondrá
en ejecución en el 2005.Dentro del ALCA está un recurso
de gran interés para los EE.UU. el gas boliviano, para lo cual
se han iniciado los trámites correspondientes para que se limen
las asperezas diplomáticas entre Bolivia y Chile a fin de interconectar
las plantas bolivianas con el norte chileno (Arica y Iquique) zona que
ha subsistido sin apoyo ni inversiones en los últimos años.
Las pláticas anuncian resultados de una inversión inicial
de 1.900 millones de dólares de un total de seis mil millones
para financiar el gasoducto y las exportaciones del gas hacia suelo
norteamericano.
La intención de promover la democracia liberal en Bolivia, Colombia
y la zona del sur de México hasta Panamá, además
de los intereses económicos y recursos naturales públicos,
es la de marginar toda iniciativa política que nazca de las comunidades
indígenas y/o populares porque no se encuentran institucionalizadas
como partidos políticos ni se realizan dentro de ellos, lo que
afectaría el fortalecimiento de las democracias nacientes y las
instituciones vigentes. Como se puede observar, la estrategia de los
tres planes no está orientada a respaldar la nueva democracia
que se está dibujando en América Latina, tampoco a estimular
la participación políticas de los nuevos actores, sino
que tiene una definición clara, fomentar el paramilitarismo para
contrarrestar el auge de las protestas que se deriven de la exclusión
y privatización de los servicios públicos, en especial
el agua y la energía; detener por medio de la represión,
no estatal, pero si paramilitar, los levantamientos de los actores insumisos
que se revelan en el campo y en los sectores marginales de las ciudades;
remplazar la ineficacia de los gobiernos, los partidos políticos
y del modelo imperante para generar empleos, por agremiaciones que doten
de un oficio a los pobladores de las zonas conflictivas en labores de
espionaje contrainsurgente, de lanceros y vocinglero hasta que las personas
terminen convertidos en felones sociales.
Plan Puebla Panamá (PPP)
Aparece como una parte o complemento del Plan Nacional de Desarrollo
en México, pero involucrando a la región centroamericana
y al Istmo de Panamá, lo cual hace que no sea propiamente nacional.
Su objetivo visible es ser facilitador y gestor para la inversión
externa y privada con fin de contener los flujos migratorios hacia los
EE.UU., a su vez abrir el compás para la privatización
de los recursos públicos, principalmente las empresas que suministran
agua, energía y telefonía en el área.
Es digno de destacar que la amplia región que abarca el PPP entre
el estado de Puebla y el territorio panameño existe el banco
biogenético más significativo, cuenta con grandes yacimiento
y producción de petróleo en México, El Petén
y reservas potenciales en Nicaragua y Costa Rica; maderas abundantes
y finas, con recursos de agua abundante, la tierra es muy rica y fértil
sirve para la agricultura y ganadería, pero esta habitada por
población indígena y campesina.
La riqueza de los recursos ha despertado el interés en las empresas
trasnacionales pero quieren esas tierras limpias de gente, principalmente
de los inconformes o de los que cuentan con recursos orgánico-movilizador
para contrarrestar las futuras inversiones. He aquí el primer
reto del PPP, cómo instrumentalizar una estrategia de limpieza
social para fomentar las inversiones y para ello ha mirado varios proyectos
para obligar a cientos de miles de pobladores a que abandonen su tierra
de manera pacífica, promoviendo la siembra de cultivos de la
palma africana, vainilla, flores entre otros que acaban ahogando la
economía campesina por falta o distorsión provocada de
mercado. Existe la estrategia radical que busca, bajo toda circunstancia,
promover el paramilitarismo en países como México, Guatemala,
Honduras, El Salvador y Nicaragua para sofocar los conflictos que se
engendren y garantizar una situación de estabilidad política,
gerenciada por el miedo y el terror, que de ser persistentes en amplios
sectores sociales puede desembocar en fobias, timidez, bajo grado asociativo
y desconfianza en el otro.
Ahora bien, si posamos los ojos y nuestra atención en los debates
más recientes en los países que integran el PPP, la temática
gubernamental gira entorno a la apertura de los sectores de la electricidad,
petroquímica, agua y telefonía, debido a que existe el
marcado interés por construir 72 presas hidroeléctricas,
22 en Chiapas, las cuales se deben edificar con soporte de inversión
privada.
Otro aspecto relevante es la deficiencia energética de los EE.UU.
situación preocupante para la administración Bush, quien
ha destacado la necesidad de norteamericanizar los mercados de energía,
en los compromisos que asumió en Québec al afirmar que
'el precio del petróleo puede incentivar a las compañías
norteamericanas a realizar labores de exploración en ambos lados
de nuestra frontera; hay mucho trabajo para hacer juntos', dijo el mandatario.
Agregó, ''Si los proveedores canadienses y mexicanos de petróleo
y electricidad están buscando un mercado ya lo encontraron en
Estados Unidos. Tenemos una deficiencia energética, requerimos
más energía en nuestro país'', respondió
el presidente Bush cuando fue interrogado en una conferencia de prensa
sobre la iniciativa de crear un mercado continental de energía,
contenida en el ALCA. ''Lo que puede hacer Estados Unidos es proporcionar
mercados con mejores oleoductos, otorgando permisos transfronterizos,
recibiendo los abastos de gas natural sin importar su país de
origen'', estableció el presidente de Estados Unidos.
En particular, dijo que su país puede trabajar ''con nuestros
amigos de México'' en el desarrollo de proyectos de electricidad
en la zona fronteriza común. La pregunta que debemos hacernos
es, quien garantiza la inversión en una región vulnerada
por la violencia, donde la mayoría de los conflictos se han dirimido
a través del recurso de la confrontación, provocando la
consolidación de una cultura contestataria ante el vacío
de autoridad legal y la proveniencia de enclaves autoritarios (actorales
e institucionales) que han desplazado la posibilidad de arreglos mediados
por la legalidad.
El vacío institucional y la ilegitimidad de las autoridades en
muchos lugares donde se piensa instaurar el PPP, no garantizan resolver
las diferencias a través del marco normativo de un estado de
derecho, lo que va a desatar innumerables conflictos armados y desplazamientos
de numerosas familias, por lo que se avecinan dos fenómenos con
características novedosas, desplazamiento migratorio interno
por la confrontación paramilitar contra comunidades campesinas
y desgarramientos internos por familiares que se incorporaren en las
labores de fisgón en zonas conflictuadas.
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COMENTARIOS DE SALVADOR TIO
Lo planteado en este artículo, aunque no incluye el incremento
de la presencia militar en la República Dominicana ni los designios
norteamericanos en la Zona de la Antártica ya comienza a afinar
un cuadro de propagación de bases y presencia militar activa
en México, Centroamérica, Panamá-Colombia-Perú-Bolivia-Ecuador.
Se trata del control de los recursos petroleros, acuíferos y
minerales de la región. Se trata de impedir la articulación
de movimientos indígenas que no se encuentran de ninguna manera
representados por los partidos políticos que le responden a ellos.
Se trata de proteger los espacios que permitan la privatización
y, por lo tanto control de los recursos de toda la región.
En Irak eran las armas de destrucción masiva y el peligro de
terrorismo en la región eran las excusas para lograr objetivos
parecidos. Acá en Nuestra América las justificaciones
para el público que daran CNN, Telemundo, Univisión, el
Día, los partidos como el Pan, el PPD y los de la mayor parte
de los países claramente son la interdicción del tráfico
de drogas, que ellos mismos tienen interés en preservar por motivos
económicos y geopolíticos, y el control del terrorismo.
Las drogas son el equivalente a las armas de destrucción masiva
en esta región. La diferencia es que las armas ellos las producen
y las drogas las consumen. En ambos casos es el capital financiero de
los EEUU el que financia la compra y distribución dejando entender
que son los carteles los exclusivos responsables. Se pueden ir de Vieques
y Roosevelt Roads porque ahora van a tener bases militares en toda la
región del Canal de Panamá, el Darién, Colombia,
Perú, Ecuador y Bolivia. Solamente Cuba, Venezuela y Brazil se
plantean como posibles obstáculos a este plan de hegemonía
neocolonial absoluta sobre toda Nuestra América. Argentina, no
importa quién salga electo el domingo esta cogida por su propia
mafia política y financiera considerando darles el control de
la Patagonia y la Antártica con sus recursos impresionantes a
cambio de que le condonen una deuda que han sobrecobrado varias veces
y cuya legalidad es inexistente. Chile, gracias a Pinochet es la economía
que más se ajusta a su modelo. México hasta les ha permitido
que intervengan las comunicaciones de Internet y acaban de reunirse
las naciones centroamericanas en Washington para darle curso a un mini
ALCA. (Ver adjunto).
Es sumamente peligrosa la situación. Les sería muy fácil
a ellos justificar una intervención en Cuba, Venezuela o Colombia
o las tres a la vez y que nos hagan lo que le hicieron a Irak y amenazan
con hacerle a cualquiera que no baile el son de sus misiles. Ya han
dado señas de ellos. Son ellos por medio de sus socios megacapitalistas
en Venezuela los que urdieron el golpe de abril del 2002 y son ellos
los que provocaron a Fidel a tomar la acciones que ellos habían
predecido el tomaría por medio de las provocaciones de Cason.
Para los norteamericanos el asunto no es la pena de muerte aplicada
a secuesrtradores. Bush se mofaba de las peticiones de clemencia que
le hacían los más de 200 que mandó a matar en Texas.
Tampoco es la existencia de un régimen que impida el libre ejercicio
de libertades de asociación política. Lo que ellos no
toleran so regímenes que no se abran a la libre intervención
de sus multinacionales y la gendarmería militar que las acompaña
y apoya si cualquiera se sale del tiesto.
No me sorprendería en los más mínimo que una buena
parte de los efectivos militares que trabajan en la región sean
puertorriqueños y otros inmigrantes de México y Centroamérica
que usan el ejército porque es un trabajo que les promete pagarle
los astudios en algun colegio universitario donde los acabarán
de indoctrinar para el neoliberalismo, la religión de los moles.
Plaza Las Américas es su Catedral en Puerto Rico y el Caribe;
pero no hay razón por la que no debieran abrir templos del consumo
de la misma manera que los españoles abrían sucursales
de sus órdenes religiosas.
Presumo debes tener información sobre documentos que corrobore
estos señalamientos. Me gustaría que habláramos
sobre esto y que me envíes cualquier información que tenga
al respecto. No podemos esperar a que ellos actúen militarmente
para empezar a denunciar estos designios de la manera más inteligente
posible.
Lo terrible para nosotros es que serían muchos los boricuas llamados
a pelear en guerras contra sus hermanos latinoamericanos. ¿Cómo
puede ser común defensa pelear a favor del que agrede a tu hermano?
La pregunta es retórica. Que la conteste Sila que obviamente
ha estado adelantando posiciones belicistas cónsonas con este
proyecto en Quisqueya, Panamá y Costa Rica. Mientras tanto creo
que debemos denunciar esto ampliamente.
Salvador Tío
"Cuando di de comer a la gente pobre, me llamaron santo; pero cuando
pregunté por qué la gente es pobre, me llamaron comunista".
(Obispo Helder Camara; Brazil) /Fin del artículo
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