Los Fraudes del 20062 de marzo del 2006
Lamentamos decirlo: las elecciones nacionales del 2006 en Costa Rica fueron un fraude. O bien, una secuencia de fraudes, veamos. Primero. La aprobación de la "reelección hipotética" del expresidente Arias por parte de la Sala IV Constitucional, contrariando la Constitución Política y mediante algunos jueces de reconocida filiación liberacionista. Segundo. La larguísima y onerosa campaña propagandística mediante los medios de comunicación (propaganda directa) y los noticiarios televisivos, radiales y escritos (propaganda indirecta), que buscaban favorecer al candidato y a su proyecto parasítico y paralelo: el Tratado de Libre Comercio con los EEUU (CAFTA, por sus siglas en inglés). Tercero. La serie de encuestas (el brazo armado de la propaganda indirecta) donde cada 24 horas las más prestigiosas casas encuestadoras de Costa Rica (algunas filiales transnacionales) nos auguraban un apabullante triunfo del Nóbel oligárquico. Cuarto. Unas elecciones llenas de irregularides y anomalías (que en ocasiones anteriores pasaban desapercibidas por ser parte del folklore electoral costarricense), con papeletas y padrones de votantes extraviados, datos inconsistentes, fiscales de mesa del TSE parcializados (donde los había), e inclusive, la presencia única de fiscales del arismo en las mesas receptoras de votos. Quinto. Un conteo oscuro y extraño del TSE el propio día de las elecciones, y que se detuvo de pronto en momentos en que era claro que Ottón Solís alcanzaría y superaría a su contendiente. Sexto. Antes del anuncio oficial del Tribunal de Elecciones, ya la prensa nos está recetando dosis masivas de neo-arismo, es decir, campaña post electoral donde buscan que nos resignemos al nuevo presidente, al discutible fallo del TSE, y a la desgracia de ver un gobierno reciclado de hace 20 años que representa el último coletazo del bipartidismo corrupto para terminar de vender el Estado con el CAFTA y sus malas mañas de siempre. Resumamos: no uno sino una serie completa de fraudes se han desarrollado ante nuestras propias narices, legándonos un presidente inconstitucional, mediático y respaldado por apenas un 25% de los costarricenses, ante un 25% que votó en contra de él y cerca de un 30% de indiferentes (abstencionistas). Se habla de la necesidad del diálogo nacional para sacar adelante al país en estos próximos cuatro años de gobierno. Nosotros nos preguntamos ¿cuál diálogo están dispuestos a entablar los arquitectos de los "Fraudes del 2006", sobre todo con el apetitoso TLC en la puerta del horno? Sea lo que sea, pensamos que Costa Rica no se dejará cocinar ni servir en bandeja de plata a los intereses del pequeño grupo que representa Arias y a los voraces paladares transnacionales.... y esto más allá de los espacios como la Sala IV, el TSE, y los medios de comunicación vendidos, se verá en las manifestaciones y marchas patrióticas. Ante la manipulación que se da en las urnas, la calle es el primero y el último de los recursos con que cuenta el pueblo para hacer oir su voz. |