TLC y textileras:- TLC: La mentira del empleo textil, por Albino Vargas - Bor Kar: ¿Debate sobre el TLC en el seno de una empresa privada?, por Albino Vargas - Entrevista a Anabelle Ulate: "China es más barata que nosotros con el TLC"
Marzo 2005
TLC: LA MENTIRA DEL EMPLEO TEXTIL Albino Vargas Barrantes Desde hace algunas semanas, hemos sido testigos de una campaña propagandística malintencionada, que cuenta con el apoyo de la prensa neoliberal y promovida por parte de uno de los sectores que fue más “beneficiado” por el denominado tratado de “libre” comercio (TLC) que a Costa Rica le quieren imponer con los Estados Unidos de América: el los exportadores de textiles. Han amenazado indicando que si no se aprueba este acuerdo, las pocas fábricas que ya de por sí quedan, cerrarán sus puertas, con la consiguiente pérdida de, al menos, 15 ó 20 mil empleos. Además de esta campaña en los medios de comunicación, sabemos que en las fábricas textiles, los dueños han estado amedrentando a los trabajadores y a las trabajadoras para que firmen comunicados a favor del TLC. Esto ha creado un estado de pánico entre estas personas trabajadoras, pues al no tener información veraz y contrastada, han caído en las redes de esta infame mentira. Creemos necesario, en ese sentido, aclarar algunas situaciones -por más que nos duela-, especialmente a las mujeres operarias del sector textil, porque serán estas trabajadoras las más perjudicadas con el cierre de muchas empresas. Nuestro compañero de labores, John Ramírez Campos, de la Unidad de Desarrollo Organizacional de la ANEP, nos colabora en la presente reflexión. Efectivamente, el sector productor de textiles en Costa Rica se ve amenazado, pero no porque no se apruebe ese tal TLC; sino porque el primero de enero de este año, el Acuerdo Multi Fibras, que imponía cuotas de exportación de textiles en el mercado mundial, especialmente a China, llegó a su fin. Eso significa que el gigante chino de la producción textil, ahora podrá exportar a los Estados Unidos y a Europa, sin ninguna restricción y sin ningún tipo de barrera comercial. Un dato escalofriante dado por el periódico británico
Financial Times (19/07/2004), supone que para los próximos años,
China tendrá la capacidad de producir el 50 % de los textiles
a nivel mundial. El otro 50 % de la producción se lo tendrán
que repartir 159 países productores, entre ellos, los centroamericanos. Por un lado, la industria de la maquila, como creadora de empleo, dejó de ser hace años, una prioridad para el Estado costarricense. Por otro y especialmente, porque han sido los mismos empresarios, los que no han tenido la visión de reconvertir sus empresas para que éstas sean más competitivas en el mercado internacional, por ejemplo, mayor tecnología o producción de paquete completo. Estos son los verdaderos motivos de la inestabilidad en el sector textil. El TLC, que relegó el agro nacional, a favor de darle mayores cuotas de exportación al sector textil hacia EEUU, no será suficiente para salvar a esta industria. A lo sumo, y a como están las cosas hoy en día, serán un puñado de empresas las que puedan sobrevivir a la arremetida de productos textiles chinos en el mercado mundial. En medio de todo esto, los empresarios textileros no han entendido que violando derechos laborales como son la libertad sindical y la negociación colectiva, están ayudando a cavar su propia tumba. Una de las pocas posibilidades que les quedan a los textileros, es comprometerse a respetar todos los derechos laborales. De esa manera, la industria textil en Costa Rica, podrá exportar al mundo no sólo ropa de calidad, sino también el respeto a la organización de sus trabajadores. En términos de comercio justo, tendríamos por esta vía una salida, al ofertar ante el consumidor estadounidense un producto de alta calidad pero producido en condiciones laborales y socialmente justas. Por el contrario, lo que quieren es competir en el mercado bajando salarios y garantías sociales, situación que de nada les servirá ante la realidad china que utiliza una mano de obra prácticamente en condiciones de esclavitud. Al final, la respuesta la tienen los mismos dueños de las empresas, no el TLC; porque con él o sin él, la producción textilera nacional tiene sus días contados si siguen la lógica irracional de explotación de los chinos. *****
Nos sentimos alegres y dichosos de que se nos invite a visitar las instalaciones de la empresa Bor Kar, que da sustento a 700 familias trabajadoras costarricenses. Es un paso de profundo sentido democrático que dice mucho de los y de las compatriotas que brindan su servicio laboral en dicha firma. Que sepamos, hasta la fecha, ha resultado totalmente imposible que el tema del denominado tratado de “libre” comercio (TLC) que le quieren imponer a Costa Rica con los Estados Unidos de América, se pueda discutir, cara a cara, con grupos de trabajadores de la empresa privada. Ustedes, en la empresa Bor Kar, darían el campanazo y se convertirían en un precedente histórico, pues hasta la fecha, en la democrática Costa Rica, los sindicatos no podemos “entrar” en los recintos de producción privada. Así que les aceptamos la invitación para visitar las instalaciones de Bor Kar. Ustedes fijan el día y la hora. Eso sí, queremos que Diario Extra sea testigo de un acontecimiento que podría ser histórico para la vida laboral de nuestro querido país. Es más, les proponemos un debate ante ustedes dos y ante todas las personas trabajadoras de Bor Kar para que ustedes puedan escuchar, con toda libertad y transparencia, las dos caras de la moneda: el SÍ y el NO del TLC. Si ustedes nos han invitado suponemos que tienen la venia de los dueños de la empresa para ello y si se ha avanzado hasta este punto, razón de más para dialogar con ustedes otros ámbitos del TLC, tan importantes como el del empleo textil Les podríamos hablar del tema de los medicamentos genéricos en el caso de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS); del tema del agua; del tema de la tramposa tesis de la “competencia” en telecomunicaciones y seguros; y, por supuesto, el tema del agro. Igualmente, sería una extraordinaria oportunidad para hablarles de los derechos constitucionales que tiene ustedes para agruparse en sindicatos sin temor a ser despedidos por ello. Porque resulta muy curioso que en nuestra Costa Rica democrática y de Derechos Humanos, sean obreras textiles las que se acercaron hasta nosotros, para hablarnos de manera clandestina, rogándonos conservar su anonimato, para hablarnos sobre sus preocupaciones en el tema del TLC; específicamente porque únicamente se les da la visión de una cara de la moneda. Estas compañeras de ustedes, porque se desempeñan en la misma actividad fabril, están preocupadas por el futuro de su empleo en el ramo textil y con sobrada razón; pero nos buscaron anhelando tener un panorama más claro de la situación. Al parecer, dentro de sus fábricas, es imposible tener acceso a las dos caras de la moneda, situación ésta que Bor Kar con la invitación que nos hace, rompería esa especie de cerco informativo. No vamos a responder a los ataques personales que se nos formularon. Nuestra trayectoria laboral es ampliamente conocida y nos sentimos orgullosos de la maravillosa oportunidad que el Creador nos ha dado para servir, a través de la causa sindical, a la lucha por los nobles ideales de la clase trabajadora. No tenemos la menor duda de que ustedes dos son personas inteligentes y nos negamos a creer que lo que ustedes firman sea producto de una mente empresarial, pues según algunos entendidos que consultamos, las frases de su artículo son muy parecidas al discurso de los grandes empresarios y de cierta prensa que éstos controlan, cuando hablan a favor del TLC. Nosotros no creemos nada de esto y estamos seguros de que lo que ustedes escribieron en de su propia producción intelectual y se relaciona con su vivencia cotidiana al servicio de la empresa Bor Kar. Tampoco negamos que en un entorno de competencia descarnada con la avalancha china en la producción textil, la mano de obra costarricense puede salir airosa. Pero, ¿se han puesto ustedes dos a pensar en la maravillosa oportunidad de decirle al consumidor estadounidense, a través de campañas de concientización debidamente coordinados, que el producto textil tico se produce en condiciones laboral y socialmente sostenibles y que de ello pueden dar fe los sindicatos; y que, por tanto, es mejor comprar el nuestro que el producido en China, el cual se da condiciones realmente precarias?. Esta posibilidad es real y en ANEP tenemos las conexiones internacionales precisas para actuar en esa dirección. Así que, distinguidas compañeras trabajadoras Lorena Víquez y Roxana Segura quedamos a sus órdenes para que nos señalen día y hora para que visitemos Bor Kar y para que hagamos el debate propuesto, eso así, con la participación presencial de Diario Extra, como testigo de tan histórico acontecimiento para la democracia costarricense; y, sobre todo, para el desarrollo de una sana y transparente discusión sobre el TLC en el seno de la clase obrera costarricense. No saben ustedes la calidad de aporte a la democracia que han hecho con su ofrecimiento. Les quedamos eternamente agradecidos por ello y únicamente quedamos en espera de que lo concreten.
"CHINA ES MÁS BARATA QUE NOSOTROS CON TLC" Entrevista a Anabelle Ulate El TLC eximiría a los textiles nacionales del pago de aranceles, no significa esto una clara ventaja frente a China para acceder al mercado de EE.UU? -Aparentemente existe una ventaja en proximidad y, eventualmente, una ventaja arancelaria, pero los asiáticos son mucho más baratos en la producción de la materia prima textil. Y las reglas de origen, pactadas en el TLC, no permiten otorgar la ventaja arancelaria a prendas de vestir elaboradas con materia prima que no sea de la región. Y, desafortunadamente, los textiles más baratos son los asiáticos. De modo que "se va lo comido por lo servido". A la hora de aprobar el TLC, se puede perder la ventaja arancelaria por el lado de las reglas de origen. La gran pregunta es sí aun no pagando arancel, perdemos esa ventaja, porque China tiene la capacidad de ser más barata que nosotros con el TLC, es decir, incluso no pagando aranceles. Pero, en el sector textil existe la esperanza de ganar tiempo con el TLC, para conformar un conglomerado regional que compita con China y el resto de Asia. -El asunto es que tenemos que competir con China ya, no mañana. Esta expectativa en un "cluster", probablemente solo prueba que existe debilidad, que los números no deben estar saliendo. La respuesta inmediata, no la veo. Por supuesto que sin ventaja arancelaria y con textiles más caros, menos posibilidad tenemos. Sin TLC y utilizando los textiles de la región, estamos totalmente fuera. El TLC le podría dar ventaja arancelaria al sector, pero aún así no está claro que los chinos no tengan ventaja en tiempo, pues ahora el tiempo del transporte es rapidísimo. Entonces, ¿el TLC ata las manos al sector textil centroamericano? -El "quid" del TLC son las reglas de origen para prendas de vestir: no es libre comercio. Y al no poder los productores de prendas de vestir proveerse de los textiles más baratos que hay en el mundo en estos momentos, pueden perder la ventaja del arancel, por no poder trabajar con textiles más baratos, que son todos los asiáticos. Con el TLC nos dan una concesión arancelaria, pero nos amarran en las reglas de origen. Esto me genera más angustia en lo que respecta a los países más pobres de la región, como Honduras, Nicaragua y El Salvador, que podrían vender mucho más con exención arancelaria y libre compra de materia prima. Este libre comercio sí sería beneficioso, pero no una política de libre comercio amarrado, que consiste en reducir el arancel, sí, pero por el otro lado amarrar la compra de la materia prima. Suena paradójico, pero en el caso de los textiles, el libre comercio de verdad, sí mejoraría la situación. Pero este libre comercio no se está dando. Que no me vendan el TLC por los textiles, pues no lo veo por ningún lado. Por otra parte, esa eventualidad de hacer una industria textil eficiente como la asiática, es solo una eventualidad, es de ser, eventualmente, competitivo, pero eso no existe actualmente. Y la competencia es hoy. |