Informe de notables: pobreza, desigualdad social, libre comercio y modelo de desarrolloRodrigo Alberto CarazoDiputado del Partido Acción CiudadanaLa República5 de octubre del 2005 El informe de los notables señala que si bien es importante buscar la integración hacia fuera, es aún de mayor relevancia “lograr la integración hacia adentro, pues si no se puede ignorar la globalización, tampoco se puede ignorar la creciente fragmentación, desigualdad social y económica y estancamiento de la pobreza en la sociedad costarricense.” Los notables resaltan la manera como Costa Rica se empobrece cada día más y que “estamos ante una Costa Rica irreconocible” en la que se da un empobrecimiento en los valores. El individualismo y el “sálvese quien pueda” está minando valores fundamentales de la cultura costarricense. Quienes defienden el TLC con Estados Unidos han sido desnudados por los notables, sus falacias son expuestas en el informe: “decir que vendrá inversión extranjera no es un dato que se sostenga solo, mientras el país no cuente con un sistema educativo más oportuno, efectivo e incluyente.” Los notables van más allá: “Aunque el TLC impulse a exportar más, ¿garantiza eso la disminución de la pobreza, o más bien favorecerá la concentración?” Rompen así con el mito de que a mayor exportación menos pobreza, convertido en dogma de fe por los promotores del TLC con Estados Unidos. Aclaran además situaciones históricas que son reiteradamente obviadas: “El bienestar y las oportunidades, no se han proyectado de una manera equitativa, los beneficios de la apertura comercial se han concentrado en un sector minoritario de la población, y las limitaciones y reducidas oportunidades se concentran en el sector mayoritario y menos favorecido.” Eso lo comprueba nuestra realidad social y económica. Los notables le dan una lección de ética a los promotores del neoliberalismo y de este Tratado: “la pobreza, como carencia de lo mínimo necesario para una vida digna, es éticamente inaceptable. Eso implica necesariamente superar la teoría del derrame y el enfoque de la pobreza como efecto residual. Se debe reconocer igualmente, que la pobreza se produce, la produce la sociedad; que la distribución como signo de justicia social y del bienestar, deben planificarse, pues no suceden en forma natural ni con el paso del tiempo.” ¿Podrán entender esto los economistas del libre comercio? Nos dejan los notables un gran reto: el país requiere “un pacto nacional que vaya simultáneo y paralelo con la apertura comercial, con el TLC si se aprueba, o sin el mismo, si se rechaza. Discutir el TLC o el no TLC sin hablar de las reformas de fondo que es necesario hacer, en realidad no tiene tanto sentido.” ¿Cómo entendemos la apertura comercial? ¿Cuál es nuestro modelo de desarrollo y cómo se inscribe el comercio internacional en ella? Nuestro modelo de desarrollo no puede adecuarse a la “apertura comercial”. El modelo no puede simplificarse en calificarlo de “exportador”. El pacto nacional que reclaman los notables es una necesidad impostergable en un país en que reiteradamente ello se ha pospuesto. Estamos ante un “empate” de fuerzas ideológicas contrapuestas que debe ser resuelto. La primacía del mercado y sus mercancías por un lado o una visión de desarrollo que tenga como base y fundamento “la persona humana, lo que implica necesariamente la supremacía de la persona sobre las cosas, el ser sobre el tener, junto a otros grandes principios hoy asumidos en el mundo, como el principio del bien común, el destino universal de los bienes, la solidaridad, la subsidiaridad, el principio de participación, y por supuesto, los valores fundamentales de la vida: la verdad, la libertad y la justicia, principios que deben regir las relaciones, tanto a lo interno del país, como en la dimensión internacional.” Los notables lo señalan claramente. ¿Daremos ese giro que necesita Costa Rica? |