Carta de Adolfo
Pérez Esquivel a Oscar Arias Sánchez
22 de octubre del 2006
Sr. Presidente de la República de
Costa Rica.
Dr. Oscar Arias
Reciba el fraterno saludo de Paz y Bien
Al dirigirle la presente carta a usted y el pueblo costarricense, como
a los parlamentarios, lo hago como hermano latinoamericano que quiere
y siente a ese querido pueblo como propio, y también como colega
ya que ambos hemos sido distinguidos con el Premio Nóbel de la
Paz, reconocimiento que nos fortalece al servicio de nuestros pueblos
y el mundo para aportar a los caminos de la solidaridad y fortalecer
el derecho de los pueblos a la construcción de una humanidad
más justa y fraterna para todos.
Costa Rica ha dado testimonio de ser un país libre y soberano,
defensor de los derechos humanos al disolver el ejército y fortalecer
la participación ciudadana; valores que deben ser preservados
y fortalecidos.
Sin embargo hay preocupaciones que hacen a la situación de llevar
al país a la firma del TLC con los Estados Unidos de Norteamérica.
Tanto usted como los legisladores saben que esos acuerdos de “libre
comercio” no tienen absolutamente nada; la dependencia será
total, como usted bien sabe, las grandes potencias son los que imponen
los precios y condicionan la vida y desarrollo de los pueblos.
Es necesario recordar y tener presente los subsidios agrícolas
a los productores de los EE.UU. , la asimetría y desigualdad
son enormes, el beneficio de unos será a costa del hambre y miseria
del pueblo costarricense.
Es necesario generar los espacios de participación y comercialización
con los EE.UU., son importantes y necesarios, pero sin perder la soberanía
y el derecho del pueblo.
La firma del TLC con los EE.UU. llevaría a Costa Rica a transformarse
en una colonia norteamericana; agregar una estrellita más a su
bandera.
El fracaso de los EE.UU. de implantar a nivel continental en el 2005
el TLC, es una muestra clara y contundente que hay pueblos que no claudican
que resisten a las fuertes presiones y que tienen el coraje defender
sus derechos.
Otros lamentablemente han claudicado y hipotecado la vida de sus pueblos,
traicionando su libertad y autonomía. Han privilegiado el capital
financiero, sobre el capital humano y sometido a sus pueblos a la dependencia.
Frente a estos desafíos cabe preguntarse que quiere el pueblo
costarricense.
¿Si se ha efectuado una consulta al pueblo para que pueda democráticamente
decidir sobre su presente y su futuro?
Permítame decirle Señor Presidente; estoy seguro que la
mayoría del pueblo de Costa Rica no quiere ser colonia y perder
sus derechos soberanos, su identidad y valores.
Estamos frente a grandes desafíos en nuestros países y
en el mundo. La dinámica y vida de los pueblos es permanente
y es necesario buscar los caminos de integración con los pueblos
latinoamericanos.
Tener voz propia y posibilidades de crecimiento y desarrollo integral,
como son educación, salud, vivienda y trabajo en un Estado libre
y soberano, con la vigencia de los derechos humanos desde su integridad
en la construcción democrática.
Los legisladores tienen que tener conciencia y valores para defender
esos derechos y no claudicar frente a las presiones y aceptar lo inaceptable.
El pueblo les reclamará por sus actos.
Otro de los temas preocupantes es la creciente militarización
de las fuerzas policiales y la represión. Es necesario recordar
que la función policial es importante y valiosa en toda sociedad;
en sus orígenes se formaron como fuerzas de prevención
y seguridad social, acompañar a los ciudadanos y ciudadanas en
el fortalecimiento y vigencia de los derechos de las personas y el pueblo.
Sr. Presidente tome mis palabras como un aporte solidario de un hermano
que desea lo mejor para el pueblo de Costa Rica y cada Pueblo del continente
latinoamericano o como preferimos muchos llamar ABYA YALA, el “
Continente de la tierra fecunda”.
Fraternalmente
Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nóbel de la Paz 1980
Presidente Internacional SERPAJ -AL
Buenos Aires, 22 de octubre del 2006 |