La Nación va tras el ICE

Ignacio Dobles Oropeza

Rebelión

Octubre del 2003

 

La Nación S.A. viste uniforme de campaña. Está en guerra, como en los
tiempos del "Combo". Va por el ICE, el principal botín en esta nueva
andanada neoliberal, en que con bombos y platillos han colocado a
Oscar Arias como pieza clave del nuevo impulso privatizador. Arias,
por su parte, parece haber abandonado los parajes celestiales de las
premiaciones internacionales para descender al fango de la
politiquería, y de paso convertirse en el terminator del ICE. La
ocasión la ven tan propicia, tan suculenta, que un columnista de los
de siempre, Jaime Gutiérrez
Góngora, se ha entusiasmado de tal manera que hasta quiere la
revancha por ALCOA.

Examinemos el editorial del 13 de octubre. En aras de un "realismo"
claudicante que huele a fatalismo neoliberal, La Nación S.A.
arremete contra quienes se oponen a la apertura en telecomunicaciones
y a la negociación desigual que se da en el marco del TLC. Cuando se
refiere a los subsidios a la agricultura ( que se nos exige eliminar,
a nuestros países, mientras que Europa y Estados Unidos refuerzan
los suyos), afirma el editorial que no es "realista" pretender
negociarlos, ya que por
"razones estratégicas", solo ¨"lo harían en una negociación más
general") Es
notorio como, de golpe, la perspectiva adoptada por el editorialista
es la de los
países hegemónicos.

Pero sucede que la reciente reunión de la Organización Mundial del
Comercio en Cancún era esa instancia "más general", que fracasó en
buena medida porque EEUU y otros países se negaron a negociar
precisamente este punto. Libertad para unos, y entrega de sus
recursos para otros, de eso se trata. Tigre suelto y burro amarrado.
Ese es el "realismo" que pregona ahora La Nación, que, a la vez,
aplaude que Costa Rica se distancie de las posiciones de países como
Brasil y la India. Critica también, al igual que lo hace el gobierno
de EEUU; que se quiera incluir el tema migratorio en las
negociaciones. Esto, como se sabe, ha causado grandes fricciones de
la potencia del norte con su vecino del sur (México) y si no se ha
podido
negociar es simplemente porque se impone el poder de una de las
partes. Esto no tiene absolutamente nada que ver con ese hermoso y
fantasioso cuadro de negociaciones de "justicia, visión y dignidad"
que quiere vender La Nación mientras le hace el guiño a Zoelnick.

Por otro lado, se intenta ilustrarnos, en el texto, en cuanto a que
en una negociación "todos delegan soberanía" (especialmente cuando
los gastos de los negociadores los cubre la otra parte) mientras
dictamina, recurriendo a clisés desgastados, que quienes se oponen a
esta lógica sumisa padecen de "ideologías transnochadas". Entregar
el Instituto Costarricense de Electricidad, que ha traído prosperidad
y bienestar, se nos presenta como la "llave que abrirá la puerta del
futuro". El editorialista, con la mirada al norte, parece no haberse
dado cuenta de lo que ha ocurrido en otros países del continente que
han seguido, sumisos, esas rutas, por ejemplo Argentina, donde
la "llave menemista" condujo al abismo social.

Y para rematar, al comentar las tan aplaudidas declaraciones de Oscar
Arias nos quieren impresionar dictaminando que están "por encima de
cualesquiera cálculos políticos". ¡Por favor! ¿Que puede ser más
político y calculador, en la Costa Rica de hoy, que minar las
posiciones de instituciones como el ICE? La Nación S.A., con su
realismo zoelnickiano, quiere pintarnos palomas blancas, cuando lo
que se asoman son garras.

- volver arriba -

Escudo de Costa Rica - InicioEscudo de Costa Rica - Inicio

TLC o no TLC: ¿Qué tipo de país queremos?